¿Necesitas un médico en casa hoy?
Las revisiones pediátricas se realizan con el fin de garantizar el adecuado desarrollo del infante, y está centrado en la tarea de detectar a tiempo enfermedades infecciosas o congénitas que pueden ser tratadas o prevenidas a tiempo.
Existe un calendario de revisiones recomendadas ya establecido por los centros de atención primaria en el país, en donde de acuerdo con la edad del niño, se establecen la frecuencia mínima de visitas al pediatra, logrando así garantizar su desarrollo. Aquí te dejamos una guía de cuáles son esas revisiones médicas que debe tener el recién nacido en sus primeros 30 días de vida.
Los primeros 10 días
Cuando se trata de un recién nacido, la primera visita al médico, en este caso al pediatra, se deberá realizar entre el tercer y quinto día de su nacimiento, con el fin de recolectar la respectiva muestra para la prueba del talón, mejor conocida como tamiz neonatal. El tamiz neonatal es una prueba obligatoria que permite detectar más de 10 enfermedades congénitas y/o metabólicas como trastornos de crecimiento, problemas respiratorios o alteraciones neurológicas, entre muchas otras.
Entre el quinto y décimo día luego de su nacimiento, el bebé en compañía de sus padres deberá realizar su segunda visita al pediatra. Se trata del inicio de una larga relación médico-bebé, en donde la confianza y una buena comunicación entre el médico y los padres es extremadamente importante.
En esta segunda visita, el pediatra volverá a tomar medidas de talla, peso y perímetro craneal, las cuales las seguirá tomando a lo largo del primer año de vida del bebé con el fin de comprobar su correcto crecimiento, además de ello, volverá a tomar una segunda muestra para la prueba del talón.
Con esto se inicia el historial clínico del bebé, en donde se recogen además los datos sobre el embarazo, el parto, pruebas perinatales, antecedentes familiares y salud de los padres.
Luego de la apertura del historial clínico el pediatra procederá a realizar la exploración física completa de tu bebé, que consta básicamente de:
Tono de piel, tono muscular, movilidad y reflejos.
Revisión del cordón umbilical.
Simetría del cuerpo y cara.
Revisión de todos sus huesos y movimiento de las articulaciones.
Revisión de cadera y clavícula, para descartar luxaciones durante el parto.
Movimiento correcto del tórax en la respiración.
Revisión de la fontanela, el lugar donde aún no se unen los huesos del cráneo.
Auscultación del corazón y los pulmones.
Revisión de los genitales, oídos, pupilas y fondo del ojo.
En algunos centros médicos se procede a la aplicación de la primera dosis de la vacuna de la Hepatitis B. Por lo que recomendamos escoger centros médicos donde dispongan de todas las vacunas necesarias para los primeros días de vida del bebé.
Además de la exploración del estado físico del bebé, el médico pediatra procederá a valorar la alimentación y evacuaciones del bebé, su actitud ante la lactancia y las horas de sueño. El médico orientará y explicará sobre cualquier tema o duda que se presente, dará consejos saludables para el cuidado del bebé permitiendo asegurar un ambiente positivo y saludable para su crecimiento.